3 de agosto de 2016

Descanso, silencio y soledad

En este artículo Elaine Aron hace una apología de la soledad como método de descanso y fuente de conocimiento para una vida más rica.

Descanso
«Las personas altamente sensibles necesitamos mucho descanso. Por supuesto, demasiado tampoco es bueno. Sería aislarse debido al miedo o a la ansiedad, y eso debería tratarse. Pero muchos tenemos el problema contrario ya que el mundo espera que vivamos a tope sin atender a nuestro descanso. Pero nosotros, por nuestra propia naturaleza, debemos sencillamente parar para recuperarnos de la sobreestimulación y poder digerir nuestras experiencias, aprender de ellas y después salir al mundo de nuevo para conectar con los demás y con nuestra pasión, nuestra vocación.
»La mayor parte de esta digestión se produce en el subconsciente (procesamiento de pensamientos, sensaciones e imágenes). Es fácil y natural. A veces el descanso es sencillamente ver una película, escuchar la radio o leer algo ligero, cualquier cosa que nos sirva para parar la mente inquieta y distraernos durante un rato de lo que nos abruma. Pero necesitamos también reservar tiempo para ese proceso de "digestión" y eso se hace mejor sin distracciones».
Soledad
«Pienso que la soledad es una forma especial de descanso en la que esperamos y nos preparamos para conectar con "algo más profundo", lo que quiera que signifique eso para nosotros en esos momentos. Quizá busquemos la soledad porque hemos perdido temporalmente nuestra conexión. Quizá la perdimos hace unas horas, unos pocos días o en nuestra niñez. Pero la queremos de vuelta y sentimos que para ello tenemos que cortar con todas las distracciones exteriores y por ello buscamos la soledad.
»La soledad más profunda necesita un tiempo extenso, como mínimo una tarde entera. No se trata de sentarse y meditar todo el rato, o dedicarse a la contemplación o a reflexionar. Sigues con tus tareas más mundanas (preparándote algo sencillo para comer, limpiando un poco, dando un paseo, ordenando las cosas). Pero estás prestando atención al presente en tu interior, lo que pasa por tu cabeza. Es un tipo de actividad pasiva, en la que estás preparado pero nada más. Quizá lees algo inspirador pero no hay necesidad de actuar o de buscar porque lo que estamos esperando está ya con nosotros. Solamente necesitamos estar preparados para darnos cuenta. Quizá una parte de ti ya lo nota pero no eres consciente de ello. Quizá lo niegues o dudes de ello. Pero si estás en calma probablemente empezarás a reconocer que está ahí».
Silencio
«El silencio es lo que alimenta la soledad. El silencio es la manera de conectar con algo más profundo. El silencio da descanso al cerebro. Aunque haya silencio a tu alrededor, tu mente seguirá sin callar durante un rato pero no pasa nada, ese parloteo es parte de lo que estás esperando. Todavía estás dando descanso a las áreas del cerebro que planean el habla, responden a los demás y formulan frases claras.
»En silencio puedes percibir cuándo algo más ha llegado. Quizá llegó hace un rato pero ahora te preguntas quién o qué es lo que está contigo, alrededor de ti. Quizá lo conociste una vez pero se te olvidó y ahora recuerdas de nuevo. La cuestión es que tienes este sentimiento de "conocer" y por ello lo reconocerás cuando aparezca. La repetición de ese conocimiento que viene en soledad genera una especie de confianza de que siempre volverá, cada vez más fácilmente.
»La soledad también puede parecer seca, estéril o incluso deprimente. Y sin embargo, por algún motivo la seguimos sintiendo como algo vital. Si éste es el caso, merece la pena continuar a pesar de las dificultades»
Sentirse solo
«Pero a veces, sencillamente, no podemos tolerar demasiada soledad. Para algunas personas resulta horrible. Ese tipo de soledad absoluta es aterradora y cuando se produce ten por seguro que éste también es un sentimiento que has conocido antes. Es un arquetipo porque todos sabemos lo terrible que es sentirse tan solo, pero el arquetipo se activa solamente si has experimentado demasiada soledad en tu pasado.
»La soledad solamente sienta bien cuando sabes que puedes acabar con ella cuando quieras y volver con alguien que te quiere. Si no puedes elegir exactamente el momento, al menos necesitas saber que no pasará mucho tiempo antes de que la persona que no está allí elija estar contigo de nuevo. Si tratas de estar en soledad pero te sientes solo aunque haya gente que te quiere, entonces estás sintiendo algo que viene del pasado, probablemente de la infancia.
»Después de ciertas experiencias malas en la niñez, estar solo cuando eres adulto inevitablemente te lleva a sentimientos horribles, de que no hay nadie allí o nadie quiere estar contigo. Se producen incluso si las personas que te quieren están a tu lado. Cuando estás solo en casa puede que encuentres maneras de llenar el vacío, viendo la tele o lanzándote a alguna actividad frenética. Pero es mejor reconocer la causa de este miedo y trabajar con ello para tratar de solucionarlo».
 La práctica de la soledad
«La soledad es muy valiosa por varios motivos y uno de ellos es que nos prepara para estar con los demás de una manera más completa. También proporciona un descanso más completo. Da tiempo a que afloren los sentimientos. Tiempo para que la inspiración creativa aparezca. En soledad puede que lleguemos a conclusiones sobre temas que nos estaban inquietando mientras los tratábamos de forma más activa. Las recompensas espirituales viene a menudo cuando estamos solos. Incluso si no llega nada, la soledad es en sí misma un regalo.
»Vivimos en un tiempo en el que la soledad puede parecer incomprensible para cierta gente (retirarse del mundo, "no hacer nada", permanecer en silencio). Dicen que cuanto más conectados estemos a los demás, mejor salud y más felices seremos. Y es cierto, solo que hasta cierto punto y para algunos más que para otros. Y aunque no hay duda de que las relaciones constituyan un auténtico camino espiritual parece también claro que la soledad permite primero trabajar con uno mismo para sentirse después más conectado con los demás.
»La gente quizá piense que elegir la soledad puede ser raro. Pero está en tu mano tener fe en ella cuando la necesites, en lugar de sentir que hay algo malo en ti por practicarla. En mi caso, me animan algunos de mis mentores, como Thomas Merton:
La soledad es una manera de defender el espíritu del devastador estrépito del materialismo.
No estoy defendiendo una pose ermitaña-mística, es sencillamente que algunos tenemos que estar solos para ser nosotros mismos. Llámalo privacidad si quieres. Pero tenemos cosas en las que pensar y trabajo que hacer que requieren silencio y soledad. Necesitamos tiempo para hacer nuestro trabajo de meditación y creación.
En la profunda soledad encuentro la delicadeza con la que verdaderamente puedo amar a mis hermanos. Cuanto más solitario me hallo más afecto siento por ellos. El silencio y la soledad me enseñan a querer a mis hermanos por lo que son, no por lo que dicen.
»En definitiva, supongo que el tema de este artículo queda resumido por Honore de Balzac cuando dice: "La soledad está bien, pero necesitas a alguien que te diga que la soledad está bien"».
(Extraído de Four Words: Downtime, Solitude, Silence, and Loneliness del sitio The Highly Sensitive Person.)

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